lunes, 9 de abril de 2012

Secreto

Imagen: Diego Mauricio Granados Pérez
Texto: Albert López Vivancos
Imagen inspirada por las palabras

* * *

Abro mis ojos y una sonrisa me recibe

y me traslada a un paraíso de sensaciones

donde no existe el miedo,

ni la angustia, ni el dolor.

La mañana se antoja luminosa,

el día se presenta aventurero,

los motores se calientan

cargados de energía,

de pasión.

Hoy todo parece posible,

hoy quizás los sueños serán realidad,

hoy nada podrá conmigo.

La sonrisa dibujada en mi rostro

será eterna,

nadie la podrá borrar.

¿Quién la habrá dibujado?

¿Quizás el azar?

Yo sé quién ha sido

y también sé que mañana volverá a dibujar.

Y nadie sabrá jamás

que para ti son mis palabras,

que el secreto es una sonrisa ,

que es la fuerza que me empuja,

que es tú regalo para hoy.


23 de febrero de 2012

lunes, 19 de diciembre de 2011

Vamos


Imágen: Diego Mauricio Granados Pérez
Texto: Albert López Vivancos
Palabras inspiradas por la imagen

* * *

Pedalea.
Pedalea sin parar.
Y no pienses en la meta porque no existe la meta,
no existe el final.
Solo queda pedalear por pedalear,
seguir por seguir,
esperar que llegue una planicie donde relajarte,
esperar una bajada donde dejar de pedalear durante un breve instante.
Y después de nuevo la subida.

Escuchas las voces que dicen ¡vamos!
Un vamos que pretende ser una voz de ánimo,
un aliento para seguir adelante,
para restaurar las fuerzas.
Pero es un vamos que suena ácido,
un vamos agrio,
áspero, desabrido, avinagrado, hiriente…
un vamos con regusto a limón.

¿Y si dejas de pedalear?
Imposible.
No existe la posibilidad.
Si lo haces dejas de ser, dejas de existir.

Pedalea.
Pedalea sin parar.
Pedalea con sabor a limón.


16 de diciembre de 2011

viernes, 22 de julio de 2011

Esencias

I

Imágenes: Diego Mauricio Granados Pérez
Texto: Albert López Vivancos
Imágenes inspiradas por las palabras

* * *


Sueño que soy aire.

Corro por el mundo.

Busco los más ocultos rincones

en los que penetrar

para descubrir otro mundo,

ese mundo desconocido

que a veces imaginamos

pero del que somos ignorantes.

Acaricio rostros.

Cientos de rostros,

miles de rostros.

¡Qué grande que es descubrirlos!

Qué grande es la sensación

de sentirte libre

para recorrerlos,

para observarlos,

para vivirlos.

Sueño que soy aire

y recorro el mundo

en busca de la propia libertad.


II

Sueño que soy fuego.

Me muevo al compás

de la música que emiten los corazones

que llegan en busca de calor.

Ellos se alimentan de mí

y yo vivo de sus pasiones,

de sus anhelos,

de sus inquietudes,

de sus impulsos más íntimos.

Permito que se acerquen,

ilumino sus rostros,

juego con sus sombras.

Les regalo mi crepitar acompasado

sin dejar que traspasen el límite,

ese límite que quema,

que desgarra,

que desespera.

Sueño que soy fuego

e ilumino el mundo

en busca de la propia libertad.


III

Sueño que soy agua.

Me ofrezco al sediento

para aliviar la desesperanza,

para recorrer su interior

regalando frescor

que libere el alma

de la sed de respirar,

de sentir,

de vivir.

Riego los sentidos,

baño las orillas de los mares

que inundan de sentimientos

los rincones más íntimos del espíritu.

Soy calma y tempestad,

soy lluvia y rocío.

Sueño que soy agua

e inundo el mundo

en busca de la propia libertad.


IV


Sueño que soy tierra.

Me abro a las raíces del hombre

que busca su aliento vital

a través de lo más profundo

de mi ser.

Siento como se lanza

a una búsqueda

que a veces se antoja desesperada.

Recorre mi interior,

acaricia mis entrañas,

consume mi energía,

se nutre de mis pensamientos

y a la vez me alimenta con sus deseos,

con sus metas,

con su esencia.

Sueño que soy tierra

y alimento al mundo

en busca de la propia libertad.

8 de febrero de 2011

martes, 8 de febrero de 2011

No solo quédate, permanece con nosotros

Imagen: Diego Mauricio Granados Pérez
Texto: Albert López Vivancos
Palabras inspiradas por la imagen

* * *
¿Y si un día decidieras quedarte?
Llegarías de nuevo,
dejarías que tu luz me rodeara,
susurrarías tus palabras al viento
para que llegaran a mi oído,
palabras de esas que me llenan de paz,
me abrazarías,
me besarías,
me amarías como nunca me han amado,
serías parte de mí,
sería parte de ti.

Y yo me dejaría rodear
y abrazar
y besar
y amar
mientras escuchaba tus palabras susurradas.
Dejaría que fueras parte de mí,
sería parte de ti.
y te diría,
susurrando también al viento:
no solo quédate,
permanece con nosotros,
permanece siempre en mí.


8 de febrero de 2011

martes, 12 de octubre de 2010

Día y alma

Imagen: Diego Mauricio Granados Pérez
Texto: Albert López Vivancos
Imagen inspirada por las palabras

* * *

La calle está desierta.
La noche llega a su fin invadida
por la primera luz del amanecer.
La mirada, curiosa,
se extiende por cada rincón,
por cada detalle,
intentando transmitir a la mente
sensaciones y sentimientos
que seguro serán irrepetibles.
Minuto a minuto la vida se abre paso
y llena con su aliento
el desierto de la noche.

¿Y el alma?

El alma,
también minuto a minuto,
se abre a la vida
guiada por las sensaciones y sentimientos.
Renace frente a aquellos elementos
que la vieron nacer.
Surge de las tinieblas
que irremediablemente la rodean
en los momentos en que el vacío
parece ser el único espacio posible.

¿Quién está tras la luz?
¿Quién agita el alma?
¿De dónde provienen sensaciones y sentimientos?
¿Y la vida?

El día renace,
El alma revive.